Samantha Fox, un portento rubio
Samantha Fox no fue solo una cara bonita de los años 80. Fue una de las modelos más fotografiadas de la década antes de convertirse en una estrella del pop. Tuvo un éxito masivo en ambos lados del Atlántico, algo que muchos artistas europeos de la época no lograron.
Aquí te presento los puntos clave para entender su impacto:
Del “Page 3” al Estrellato Musical
Samantha comenzó a aparecer en la famosa “Página 3” del diario The Sun a los 16 años. Se convirtió en un fenómeno cultural en el Reino Unido. Sin embargo, ella siempre supo que el modelaje era solo un trampolín para su verdadera pasión: la música.
En 1986, lanzó la canción “Touch Me (I Want Your Body)». Esta canción rompió todas las expectativas. Fue un éxito global, llegando al número 1 en 17 países. La industria musical quedó convencida con su voz y su presencia en el escenario.
La rivalidad con Sabrina Salerno
La prensa de los 80 amaba crear rivalidades. Al igual que la rivalidad entre los Beatles y los Stones, se creó la batalla de las “Divas del Italo-disco»: Samantha Fox vs. Sabrina Salerno.
Samantha representaba el estilo británico, con un toque de pop-rock y una imagen de “chica de barrio” pícara. Sabrina, por otro lado, era la sofisticación mediterránea, con un estilo más electrónico y escultural.
Años después, ambas admitieron que esta rivalidad fue creada por el marketing. De hecho, en 2010 grabaron juntas una versión de “Call Me” de Blondie para demostrar su respeto mutuo.
Un Icono de Resiliencia
La carrera de Samantha no estuvo exenta de dificultades. Después de su etapa de gloria en los 80, enfrentó problemas legales. Descubrió que su padre, quien gestionaba su carrera, le había robado gran parte de su fortuna. Tuvo que llevarlo a juicio en los años 90.
En 2003, Samantha hizo pública su relación con su representante, Myra Stratton. Se convirtió en un referente para el colectivo LGTBI+ en un momento en que no era común que las grandes estrellas del pop salieran del armario.
Un dato curioso es que Samantha Fox es una de las pocas artistas que ha logrado colocar tres singles en el Top 10 de la lista Billboard de EE. UU. Esto la consolidó como la artista británica más exitosa de su era en suelo americano.
