El polvo y la amistad

JEl polvo y la amistad

Era una noche de Juernes ( noche de Jueves que se juntaba con el viernes los cuales los universitarios no tenemos clase, así que solemos salir a por todas. Esa noche Pedro llamó a Isabel para comentarle donde habían quedado pero Isabel no estaba muy animada y dijo que no iba a salir así que Pedro no insistió más. Pero en un semáforo se puso a pensar en su amiga, que le había ayudado cuando Elian le dejó y que había sido su pañuelo de lágrimas así que dio media vuelta y se fue a casa de Isabel para verla.

Isabel se sorprendió de escucharlo allí. Le abrió el portal y luego la puerta de su casa vestida con su pijama rosa de Hello Kitty que tanto le gustaba. Los amigos se pusieron a conversar y a beber, de una cerveza pasaron a una copa mientras hablaban y tenían la tele puesta de fondo. Entre risas y demás anécdotas la mano de Isabel se fue hacía el pantalón de Pedro y notó el pene de Pedro totalmente duro. Rápidamente ella quitó la mano y le preguntó que como es que estaba empalmado y Pedro le confesó que siempre se habían sentido atraído por ella, por su forma de ser, por su sonrisa y por su cuerpo, dijo mirando su abultados pechos los cuales estaban bajo su camiseta de pijama y que se balanceaban con los movimientos bruscos que hacía ella al moverse. Isabel se quedó callada y luego volvió a poner su manos encima del miembro de Pedro y comenzó a besarlo, no sé si por deseo o por pena el caso es que ambos amigos se estaban enrollando como siempre había deseado Pedro.

Al poco dejaron de besarse para irse al dormitorio de Isabel para tener más espacio para los dos sin que existiera la posibilidad de que vinieran cualquiera de sus compañeras de piso. Nada más cerrar la puerta Pedro se sentó en el borde de la cama e Isabel se puso de rodillas frente a él. le bajó la cremallera y luego el pantalón sacó la polla, Pedro, para estar más cómodo se quitó los calzoncillos. Isabel jugaba con la polla de él, moviéndolo de arriba a abajo, luego se quitó la camiseta para pasarse la polla entre sus pechos y los estrujaba para aprisionar mi polla entre ellos y moverla de arriba a abajo.

No tardó mucho en estar a tono y se subió a la cama, Pedro le quitó el pantalón del pijama y sus braguitas luego comenzó a lamerle el coño, cosa que hizo que ella poco a poco bajara acabando sentada encima del rostro de él, cosa que no le desagradó a ninguno. Isabel se agarraba al cabecero mientras sentí la lengua de Pedro dentro de su coño, más tarde echó el cuerpo hacia atrás para agarrar el miembro de su amigo , acabando en dándose la vuelta para comerle la polla a Pedro mientras que este le comía el coño, un 69 que se dice.

Cuando los labios de Isabel habían humedecido lo suficiente la polla de Pedro, ella movió su cuerpo como un gata en celo hasta colocar su coño encima de la polla de su amigo. la tomó y la puso recta para que entrara dentro suya y suavemente llegó a estar entera dentro de ella, Isabel se levantaba y se bajaba mientras movía sus caderas, Pedro viendo de espaldas a su amiga lo único que se le ocurrió hacer fue poner sus manos en las caderas de esta y seguir el ritmo y de vez en cuando estrujaba su trasero, algo que siempre le había gustado hacer y que por respeto a su amiga nunca había hecho pero esa era su noche, se estaba follando a su amiga a la que le tenía tantas ganas, desde que estaban en la guardería siempre le había gustado y en la adolescencia le había robado dos o tres besos jugando al conejo de la suerte o al juego de la botella, pero ahora estaban los dos solos y la noche era joven.

Pedro se incorporó y comenzó a besarle el cuello mientras que con sus manos estrujaba los senos de Isabel la cual paró de moverse pero aún teniendo el miembro erecto dentro de su coño húmedo, tras varios intentos de tomar la iniciativa por parte de Pedro, Isabel cedió y se levantó tumbado al lado de su mejor amigo el cual se puso entre su piernas para comerle el coño, comprobando que seguía húmedo, luego subió por el cuerpo de su amiga pasando por el ombligo, la barriga, el diafragma y llegando a los pechos los cuales besó primero, luego lamió y por último estrujó y mordió algo que dio súbito placer a Isabel.

Su polla se había vuelto algo morcillona pero rápidamente cuando la puso en la entrada del coño de Isabel se empezó a hinchar como un globo de payaso, y comenzó a darle fuertes embestidas en el coño chocando sus testículos contra la piel de Isabel, la velocidad aumentaba, Ella no se quejaba es más gemía más fuerte, Pedro llegó a una punto que notaba que aunque era placentero para su amiga debía ser cuidadoso y no ser tan violento en su embestidas , Isabel para amortiguar las embestidas se agarró a su cabecero de madera de la cama mientras seguía gimiendo de placer con las embestidas.

Parecía que los dos habían tenido la misma idea. Cuando Pedro se separo de Isabel para ponerse a cuatro patas ella había tomado la delantera y se había colocado sin tener que decir nada, Pedro con su polla bien erecta volvió a ponerla en la entrada de su conejo y comenzó a esconderla  en el agujero cosa que volvía loca a Isabel la cual poco a poco se fue incorporando llegando a estar casi elevada agarrada al cabecero de la cama y gritando muy muy fuerte, Pedro la penetraba y la tomaba de los pechos llegando a conseguir que Isabel se corriera y el al poco también quedaron los dos exhaustos en la cama de Isabel.

Estuvieron un rato dándose besos y luego Isabel se fue a limpiarse la lefa que le corria por su cuerpo; llegando a los poco minutos con una sonrisa sus compañeras de piso les había escuchado. Volvimos a repetir como folla amigos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

*